31 de marzo de 2012

Estado cincundante.

A veces,
sin saber por qué,
aparece la melancolía.
Y te desata
en un estado de bienvenidas tristezas,
unas tras otra, 
aunque sean inventadas.






Fotografía mostrada.

28 de marzo de 2012

De topes.


Sólo cabe sentir acaso
con quienes deseen sentir el mundo,
cogerlo, estrujarlo y moldearlo...
conmigo.

Que las teorías son sólo intentos de coherencia.
Y amiga, 
tú y yo sabemos
que mi órgano mayor ya se cansó de pensar

de cuadrar los hechos oportunos
de caldear ideas y colocarlas
en la sección de inoportunidades.


El desasosiego se calma con la flotación del rojo.
El Rey Corazón ha hablado.
Y lo ha hecho entre tú y yo.



Gracias por las escuchas, Carmen. 

Gracias a las tempestades.


16 de marzo de 2012

Sus pasos. Mi polvo.


Los pasos continuados,
Simétricamente coordinados.
El polvo bajo sus pies.
Las partículas en mi cara.

Más pasos.
Un. 
Dos. 
Tres.
Más rápido.

Los edificios.
Ladrillos igualmente colocados
para semejantes seres.
Sus trabajos,
Sus paros,
Su comida,
su ropaje.
Sus jaulas.

Sus pasos.

Venus en un resquicio de la bóveda
Interpreto que intenta iluminarme.
Y las farolas también
Pero de forma obligatoria.

Los cipreses quizás vean lo que yo veo 
y lo vieron y verán durante más veranos e inviernos. 
En otoño y en primavera descansan los juicios.
Las palmeras en cambio sólo intentan cubrir la ciudad.
 Para ello fueron diseñadas y traídas a este dinámico lienzo.

Pasos, pasos, ¡pasos!
Como si se trataran de un sembrador 
antes de la cosecha alimenticia.

Es el sonido de la tierra pisoteada.

Y yo busco, y no debo.
Y yo encontraré,
porque sí y sin casualidades,
el motivo de la tristeza que ahoga al río que siento.

Allí abajo, acorde con sus pasos.

15 de marzo de 2012

El sueño.



Hay momentos de soledad en que el corazón reconoce, atónito, que no ama.
Acabamos de incorporarnos, cansados: el día oscuro.
Alguien duerme, inocente, todavía sobre ese lecho.
Pero quizás nosotros dormimos…
Ah, no: nos movemos.
Y estamos tristes, callados. La lluvia, allí insiste.
Mañana de bruma lenta, impiadosa. ¡Cuán solos!
Miramos por los cristales. Las ropas, caídas;
El aire, pesado; el agua, sonando. Y el cuarto,
Helado en este duro invierno que, fuera, es distinto.

Así te quedas callado, tu rostro en tu palma.
Tu codo sobre la mesa. La silla, en silencio.
Y sólo suena el pausado respiro de alguien
De aquella que allí, serena, bellísima, duerme
Y sueña que no la quieres, y tú eres su sueño.

Vicente Aleixandre.


9 de marzo de 2012

Intercambios.


Sentir todo y nada, por no saber describirlo.
Fluir gracias a ti, Sol; 
Y a pesar de sus contaminadas ideas de hombre superior.

Gozar de esta tierra, superficie de la que ahora soy parte.
Escoger la posición de mi cuerpo,
permitirle que elija.
Cerrar los ojos.

Saber que estás ahí,
Por tu calor y acogida.
Fundirme con los silbidos de nuestros hermanos.
Recoger el aire (llevo la mayoría en mi pecho).

Quedarme lánguidamente dormida,
Sola,
Con la mejor compañía sin habla:
La hierba, el Astro y los Insectos.

El nexo de unión entre este Mundo y el material
es mi mente.

Continúan los párpados inmóviles.
Morfeo se anima a aparecer.
Y yo te pido que vengas a mi lado.
Sin avisos ni despedidas
retroalimentaremos nuestras miradas.


El leve viento me convierte en flor de piel.
Sólo cabe sentir
El Todo
La Nada.

…¿Sigues viva?
Depende del Mundo al que te refieras.



Fotografía mostrada.

6 de marzo de 2012

Amor Animal.


Mis amados e inocentes perritos,
¡venid a mí!

Realmente no impongo filtros haciendo volar sólo a los cánidos...En mi corazón caben todos los seres.

Desde el más despistado hasta el más malo-etiquetado por un sabio humano.

Sus besos me hacen formar parte de su mundo equilibrado y soy persona cabal, y no Hades con su inframundo.

Cuando se van tropiezo, y compruebo que lo real no se asemeja a su único 'pensamiento' de relaciones, y esto se puede extrapolar a la poca humildad de nuestros congéneres.

¡Ay! Que los instintos salvajes nos dirigieran hacia el simple placer, la necesaria muerte y el hambre con sentido.

Os quiero...A cada uno de vosotros; en las calles, en las montañas, o en los tristes lagos y vacíos mares.

Esperad a la parte mental-animal, llegaré algún día. Y correré entre contrastados verdes, azules puros y un amarillo revelador de nudismos junto a vuestras tiernas existencias.



Fotografía mostrada.

5 de marzo de 2012

Compartiendo sin compartir.



En el largo paseo, diario y lánguido, a veces oscuro
y otras iluminado por mi propia alegría:


Mi antojo queda alimentado con esta incipiente primavera.
Mi garganta insana recuerda los despojos del invierno.
Los ojos caducos hoy tienen un ápice de felicidad.
Llega un flojo aroma a mar seco a la percepción lacrimosa (clamor compatible).

Convierto el puro aire en canciones infantiles que consiguen recordar mi terrible nacimiento.
Y con este embrollo emocional sólo tengo clara una afirmación:
Que mi mirada irradia la esperanza personal,
y que mi anatomía sólo quiere compartir tu cama infantil o carente de ambiciones -hacia mí.


Eterno Recuerdo. Eterno Olvido.


Qué difícil es


Cuando te siento


Y no puedo detener tu aire.


                                                   (El mio se convierte en puro azufre.)


Qué vacío se transmite


Entre los pulmones limpios


Al mirarte y no poder tocar.


Mas que el silencio,


La ausencia de lechos


en los que yacer sobre tu cuerpo.


                                                             (Deseo)


Frotar mi alma desnuda


con tus ojos tristes, bellos


Hasta que sientas mi más profundo interior.




A veces no mereces estas letras. 


A veces, te registro en mis pupilas


En la tuyas sale la búsqueda inmediata.


(El resto del tiempo éste me obliga a olvidar nuestros encuentros.)


No vuelvas, iré yo.
No voy...Quiero pero no quiero verte.
Quiero y me duele, no poder borrar tu rostro...


...Ni mis ganas.






Fotografía mostrada.



4 de marzo de 2012

Estados de ánimo, Benedetti.



Mientras presentía tu mirada. ¿O quizás la inventaba? Este poema llegó con tu presencia, mientras tus ojos se clavaban, imaginando yo, en mí:




Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas

unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano

A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas

pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones

una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces

sereno en mi confianza
confiado en que una tarde
te acerques y te mires
te mires al mirarme.


Benedetti.

2 de marzo de 2012

1 de marzo de 2012

Condición Indispensable.


Si los dos sentimos esto que yo siento,
Válganos la esperanza del puro amor.

Indefensas ganas de verte cada día
                           en oleadas mañanas.

Y si alguna noche llegara a odiarte,
el sentido de la venganza por quererte y no olvidarte
alumbrara a mi precoz corazón.

Que sueño con tu rostro de arriba y de abajo,
Sintiéndome enjaulada en las palabras que nunca te pronuncié.


(En la mente y en el alma partida quedarán hasta el último adiós;
Si en algún suspiro dejara de oler tu rastro…)


Tú.Tú.Tú.Tú. No-Yo.


Réplicas para ver: Las gafas cuadradas y “tapacaras” de moda.
¿Pondrán en venta algún día máscaras anti-personas? De seguro las comprarán.
La masa siempre tiende a imitaciones carentes de reflexiones.

Propongo uniformes negros para todas,
El verdadero reflejo de la sociedad inconsciente.


La división roja.



Adivinanzas compartidas.
Huye al alma vieja y sin dientes.
Paraíso meteorológico de intempestivos corazones.
La paz del sueño,
El Morfeo agarrador de mentes.

La verosimilitud de mí con ‘tuá’.  
Las innumerables disidencias.
En la mesa todos. 
Hablemos de lo nuestro. 
Y Rodarán cabezas.